¿Qué es el Raw food?

2018-06-18T14:05:28+00:00 16 - 06 - 2018|Espiritual Chef|

El Raw food es una dieta, un estilo de vida, una tendencia culinaria y una medicina que ya desde hace mucho tiempo viene siendo difundida por médicos, nutricionistas, cocineros y aficionados de diversas profesiones.

Traducida al castellano, esta expresión quiere decir «comida cruda». A mí no me gusta llamarla así, pues la primera impresión, si no conoces de qué se trata, genera una especie de rechazo. «Crudo» es a menudo sinónimo de que no está hecho o de que «le falta», de que no está listo para que se pueda comer. Por eso, yo prefiero nombrarla «comida crudivegana», o mejor aún, «comida viva» o «alimentación viva», ya que «viva», es sinónimo de que te da vida y ésta es una de las grandes verdades de esta dieta.

El principio básico de la alimentación viva es el de comer todos los alimentos vegetales en su estado óptimo, que viene a ser tal y como nos los da la naturaleza. Es decir, sin cocinar, ni someterlos a altas temperaturas. En algunos casos no se pueden comer los alimentos tal cual, pero existen procesos naturales que nos ayudan a obtener los nutrientes y la vida de los alimentos, e incluso a incrementarlos. Por ejemplo, la germinación de semillas. En este caso, gracias al agua y a ciertas condiciones medioambientales, la semilla despierta y podemos comerla absorbiendo así sus nutrientes. También existen procesos de conservación, como la deshidratación, que consiste en someter los alimentos a aire caliente a una temperatura de no más de 45º durante horas o días para lograr así secarlos por completo y conservar de este modo gran parte de sus propiedades durante mucho tiempo. Además, la deshidratación realza los sabores y permite conseguir texturas muy agradables al paladar. Otro método de conservación y a la vez potenciador de sabores y nutrientes es la fermentación, cuyas bondades nutricionales cada día se están haciendo más populares, por suerte.

La «alimentación viva» te aporta, según diversos profesionales y según mi propia experiencia, un potencial de enzimas, las cuales son portadoras de energía. Si comes de esta manera necesitas dormir menos. Rindes más. También equilibra el pH de la sangre, pues la mayoría de los alimentos que se emplean son alcalinos. Previene, detiene y en algunos casos hasta cura enfermedades gracias a su gran poder regenerativo. Obtienes proteínas, todos los minerales, muchas vitaminas y aceites esenciales. Incrementas la creatividad y la concentración. Te rejuvenece y te hace conectarte con tu esencia espiritual. También te sensibilizas con los animales y ellos contigo. Esencialmente, a largo o incluso para algunos a corto plazo, «la alimentación viva» hace que nuestra digestión tenga una absorción mas fluida y, por lo tanto, que no necesitemos mucha energía para digerir el alimento. El resultado es que nuestro organismo dispone de más energía para emplearla en otros aspectos. En definitiva, te armoniza contigo mismo y con la naturaleza. También tengo que resaltar que no contiene gluten, lácteos, ni azúcar, así como ningún derivado de los animales.

Recomiendo ir paso a paso, ya que sobre todo al principio, dependiendo de la alimentación que hayamos llevado hasta el momento, puede que nuestro organismo no sepa qué hacer con la potencia de los alimentos vivos, e incluso podamos pensar que nos está perjudicando. Sin embargo, esto se debe a las carencias de la dieta convencional moderna, que ha debilitado nuestro organismo. Ante todo, adquiramos una postura alejada de juicios previos. Cada uno está en el lugar que está, y hay que respetarse. Si lo necesitas, también te recomiendo que pidas asesoramiento a un profesional que esté familiarizado con este tipo de nutrición.

Por cierto, una aclaración: en ningún momento estoy diciendo que no empleemos el fuego, al contrario, el fuego puede ser un gran elemento transformador de alimentos con la capacidad de crear alquimias medicinales. Así pues, hoy por hoy, mi dieta se basa en alimentos vivos en un gran porcentaje, pero también incorporo infusiones, sopas, cereales u otros alimentos cocinados cuando lo necesito o deseo. ¡No tengo reglas y soy libre! Eso sí, a los animales los dejo tranquilos, ya está, ya han soportado suficiente con la gran industria alimentaria. Desde mi punto de vista, ellos se merecen tener paz y hoy no es necesario comerlos.

Texto extraído en gran medida del libro Espiritual Chef, alimentos esenciales del alma, escrito Javier Medvedovsky y publicado por la editorial Urano.

Texto e ilustración extraído en gran medida del libro Espiritual Chef, alimentos esenciales del alma, escrito Javier Medvedovsky y publicado por la editorial Urano.